Algo contigo
Los besos que nos perdimos por falta de coraje. Esos gestos que no sabremos a que sitio podrían habernos conducido y que van a perseguirnos siempre. Los nunca dados nos enseñan que no hay peor ayuno que la falta de un beso.
Pero nada se compara al beso que das o recibes sabiendo que va a vencer como campeón en cualquier contienda. El que resistirá todas las comparaciones y sera inolvidable.
Comentarios
Publicar un comentario