Devuelta
Cuatro años sin hacer una línea. Un día la vida cambió y sentí que no había más necesidad de desenredar mis pensamientos al teclear en una computadora y así como me alejó, hoy me devuelve. El mismo motivo, siempre el mismo motivo. Quise creer que ya había crecido, madurado, entendido como funcionaba y que nunca me iba a volver a sentir así. Un golpe de esos, que da la vida, en los que si habíamos avanzado, nos regresa, y si no, simplemente nos despierta. Nunca crecemos, nunca avanzamos. Ojalá nunca nos hubiéramos tenido que separar, ojalá muchas cosas que no quiero desmenuzar ni repasar. Ojalá hoy no te hubiera visto cantar y tocar, ni hubiera visto el pequeño símbolo de que evidentemente regresamos a donde empezamos la última vez. Me duele, pero no por el hecho de que lo estés haciendo una vez más, sino porque pensé que estaríamos, después de todo, un paso más allá de motivos y situaciones. No lo estamos, es el mismo lugar de siempre. Hoy mi primer paso será a un lado, también me...
