I belive in miracles.
Los tiempos cambian, mas rápido de lo que esperamos, mas rápido de lo que queremos. Nunca nos percatamos, hasta que un día cambia algo, algo que creímos jamas cambiaría, rompe con la rutina diaria y no sabemos que hacer ni como reaccionar, es cuando nos damos cuenta que el tiempo pasa rápido.
La situación empeora exponencialmente si el cambio, mas que material, es en cuestión sentimental, los problemas en tu mente se multiplican y te vuelves incapaz de pensar en otra cosa. Sea bueno o malo, un cambio en lo sentimental siempre destruye una pequeña parte de ti, parte que jamas recuperas.
Me parece enfermizamente interesante y divertido como podemos ser tan infantiles al enfrentarnos con nuestros problemas sentimentales, simplemente volvemos a ser niños que nos sacamos la lengua y nos ofendemos cuando el otro lo hace, nos decimos cosas estúpidas y esperamos a que el otro sea quien pida disculpas primero y si el otro no lo hace, nos ofendemos más.
Un cambio puede ser eterno o efímero, es por eso que yo he dejado de hacerme ilusiones y estoy sentada aquí, tomando café, recibiendo y dejando ir cada uno de mis cambios y los tuyos.
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