Tuve

Tuve un amigo. Un amigo real o al menos eso pensé todo el tiempo que estuvimos juntos. Le contaba todo lo que pasaba en mi vida y él me contaba lo que pasaba en la suya. Jamás había tenido un amigo en quien confiara tanto, conocía las cosas que me entristecían y los errores que había cometido y que nadie más sabía. 
Trataba de estar siempre a su lado cuando alguien lo lastimaba, era capaz de dejar todo para ayudarlo. Éramos los mejores amigos, hasta que tuvimos el mismo problema.
Ambos, heridos de amor. Estuve ahí, le enviaba mis mejores deseos hasta que mi tristeza no me dejó más. Pasaron semanas y no recibí nada, jamás se preocupó por mi tristeza. 
Cuando me recuperé decidí buscarlo pero él no quería ser visto, al menos no por mi. Recibía noticias suyas gracias a otros amigos, sabía que al menos estaba bien físicamente. 
Hace poco nos encontramos de nuevo, no con la frecuencia de antes, quise continuar nuestra amistad pero al parecer esto ya no es posible. 
Él sabe mas que nadie que no tengo muchos amigos, conozco mucha gente con la cual hablo sobre cosas sin importancia, río y bromeo hasta el límite pero de todas estas personas, pocas, muy pocas han tenido una verdadera platica conmigo, pocas me conocen realmente y menor es el número de personas que conocen lo que él conocía. 
Ahora, quien fue mi mejor amigo un día desconfía de mi, desconfía creyendo que estoy haciendo algo que sabe muy bien jamás haría ni siquiera se pasaría por mi mente. 
Si él en verdad me creyera capaz de eso, entonces, nadie me conoce en realidad, nadie conoce mis límites. Nadie descubre la verdad detrás de todo lo que digo. 

Comentarios

Entradas populares