A contratiempo
De pronto, sentí como se iba enredando entre mis dedos, mis brazos, mi cuerpo entero. Era la noche que me hacía vivir a destiempo,un destiempo que me alejó de esos hoyos en los que me escondía para pasarla a salvo y es que no sé que hacía metida en esos huecos si la noche siempre fue mía, me abrazaba y me protegía. Con destiempo también me percaté de todas las personas que me acompañan de noche en ésta oscuridad, que bailan y se enredan conmigo, protegidos por la noche, por nosotros mismos y por el destiempo. Probablemente el día esté celoso, probablemente triste, probablemente no se haya dado cuenta de mi ausencia, pero yo no pienso volver a él, estoy hecha de estos tonos grises y oscuros, de pasos con incertidumbre, de voces sin rostro y de todos los secretos que se guardan en cada rincón oscuro. Es la noche, que no confía ni en ella misma, que se teme y no sabe aún de todo lo que es capaz, es la noche tan parecida a mi. Ahora, a contratiempo, estoy luchando en la oscuridad por recuperar todas las cosas que había guardado en los huecos antes de que queden enterradas por siempre en esos lugares falsamente seguros.
Comentarios
Publicar un comentario