Marineros
Uno se va creyendo las cosas que dicen los amigos, la familia, lo que ve en la televisión, lo que lee en los libros y vamos pensando que todo lo que hacemos está mal, que hay error en todo y que cada día nos alejamos mas de nosotros mismos.
Nos levantamos por las mañanas y lo primero es ese hueco en el estomago que nos recuerda que algo anda mal con nosotros. Nauseabundos andamos todo el día pues no estamos en la tierra, estamos en un océano de pensamientos encontrados que está a punto de hundir el barco.
Cuesta trabajo entender, cuesta mucho trabajo entender que ese hueco en el estomago, esa sensación de malestar nos la hemos creado nosotros mismos al escuchar una y otra vez que hacemos mal y sentir que en realidad hacemos mal, cuesta trabajo darse cuenta que quienes juzgan, acusan y señalan de malos los comportamientos son los menos indicados, son los que dan un consejo pero no lo aplican en su vida, son quienes nos acusan de asesino mientras lavan el cuchillo con el que acaban de matar, son las personas que amamos pero también son como nosotros.
Vamos reconociéndonos como iguales, vamos dando un consejo honesto, vamos dejando de fingir que somos perfectos y no nos equivocamos, aceptemos que no siempre hacemos lo correcto, seamos descarados, pues, pero aprendamos del error, no vivamos en la necedad.
Todo error tiene solución, el árbol recupera sus hojas después del invierno, el mar vuelve a su nivel después de la tormenta, la piel vuelve a sanar después de una herida, el cabello vuelve a crecer.
Nos levantamos por las mañanas y lo primero es ese hueco en el estomago que nos recuerda que algo anda mal con nosotros. Nauseabundos andamos todo el día pues no estamos en la tierra, estamos en un océano de pensamientos encontrados que está a punto de hundir el barco.
Cuesta trabajo entender, cuesta mucho trabajo entender que ese hueco en el estomago, esa sensación de malestar nos la hemos creado nosotros mismos al escuchar una y otra vez que hacemos mal y sentir que en realidad hacemos mal, cuesta trabajo darse cuenta que quienes juzgan, acusan y señalan de malos los comportamientos son los menos indicados, son los que dan un consejo pero no lo aplican en su vida, son quienes nos acusan de asesino mientras lavan el cuchillo con el que acaban de matar, son las personas que amamos pero también son como nosotros.
Vamos reconociéndonos como iguales, vamos dando un consejo honesto, vamos dejando de fingir que somos perfectos y no nos equivocamos, aceptemos que no siempre hacemos lo correcto, seamos descarados, pues, pero aprendamos del error, no vivamos en la necedad.
Todo error tiene solución, el árbol recupera sus hojas después del invierno, el mar vuelve a su nivel después de la tormenta, la piel vuelve a sanar después de una herida, el cabello vuelve a crecer.
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