De Construcción

Con el paso del tiempo nos convertimos en una especie de Frankenstein de nosotros mismos. Nos quitamos partes que creemos ya no necesitar, para avanzar un poco y volver a adherirlas a nosotros con algún mal remache. Vamos arrancándonos con una mano y pegando con la otra, intentando avanzar sin rompernos porque ya todo nuestro cuerpo está lleno de malas costuras que van dejando de soportar todo nuestro peso. Nos vamos volviendo cada vez mas amorfos, más pesados y más grande, porque también recogemos y robamos partes que no son nuestras, partes que nunca van a encajar y sin embargo cargamos con ellas, nos robamos la valentía y la pegamos sobre nuestra cobardía, nos robamos sonrisas y las vamos pegando sobre los malos remaches pensando que nadie se da cuenta de que cada día colapsamos más, sin darnos cuenta que lo único que se asoma entre los huecos que quedan es esa tremenda necedad de no querer ser nosotros mismos. 

Comentarios

Entradas populares