La grieta

Se me rompió un pedacito y no sé en qué lugar, solo veo el rastro que va quedando en el suelo, voy dejando la suerte, las ganas de todo, la paciencia... me voy dejando. 
No sé cuando me rompí, trato de hacer memoria pero no puedo reconocer el momento exacto. 
Hoy desperté con unas ganas infinitas de arreglar esa pequeña grieta, es una grieta pequeña, lo sé porque yo soy pequeña también. Es pequeña pero muy profunda, atravesó mi estómago y dejó escapar a las mariposas que habitaban en él, se fueron todas y solo quedó el vacío; atravesó mis pulmones para robarme el aire; atravesó mi corazón y ya no importó mucho porque igual ya estaba lleno de grietas. No sé que mas atravesó pero llegó hasta el rinconcito donde se esconde la buena suerte, la descubrió, y como a ella no le gusta que la vean, huyó, me abandonó. 
Hoy desperté siendo cobarde, como siempre lo he sido pero con todas las ganas de no serlo mas; desperté para abrazar las pocas ganas que aún me quedan de todo y no perderlas, para hoy dar el paso que sigue y no seguir esperando que el tiempo, como dicen todo, ponga las cosas en su lugar. Voy a llorar, me voy a enojar, voy a gritar, me voy a caer y tendré que seguir caminando. Voy a recibir malas noticias pero también vendrán buenas y entonces ñas haré bolitas de papel para ir rellenando la grieta. Voy a abrazar fuerte a las personas que me quieren y con la fuerza de sus abrazos iré cerrando la grieta... tendrá el corazón un parche mas, volverá el aire a mis pulmones, en el camino iré atrapando mariposas para volver a guardarlas en mi estómago y quizá, cuando la buena suerte vea que todo está reparado regrese a su rincón, entonces la vida irá bien y todo estará listo para comenzar de nuevo. 

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