Creyente, No
Supe que pasaste por su casa cuando ya me conocías. Supe que el gato que te mordió era su gato.
Al momento quise enviarte miles de mensajes, llamarte y reclamarte, quise pelear hasta no tener mas voz y quise llorar de rabia, no, no de dolor.
No voy a mandar mensajes ni a llamar y mucho menos pelearé. No puedo decir que no derramaré lagrimas porque así soy yo y seguramente sí lloraré.
Las historias nunca son perfectas, no lo aprendí hoy. Quisiera tenerte delante mío en éste momento para escuchar lo que tengas que decir. No importa mucho de todas maneras porque al final no creeré nada y callaré.
Comentarios
Publicar un comentario