Limbo en realidad.

Esta noche las cobijas de mi cama están al revés, enredadas, es mas, la sabana que cubre el colchón ha desaparecido entre todas las demás cobijas así que he optado por dormir esta noche con los pies en la cabecera de la cama y enredada entre toda la confusión de telas que hay en esta habitación; y aunque no me gusta dormir en una cama destentida sería muy feliz si todo este desastre permaneciera un día mas, amanecer entre cobijas, sueño, una sonrisa y la certeza de encontrar lo que quiero con solo estirar mis brazos entre todo el desorden de la cama y que poco a poco se apropia de toda la habitación.
Me voy enredando entre las cobijas, me voy perdiendo en un sueño que no termina de de empezar pero tampoco acaba y me atrapa en un limbo en el cual comienzo a recordar y siento que de nuevo formo parte de las escenas; es entonces cuando me veo ahí de nuevo, bailando contigo por primera vez, siendo consciente del acto y reconociendo tu olor que no ha cambiado. Recuerdo también cuando me contaste tu sabor favorito de helado y de un brinco estoy en el recuerdo de la primera vez que te besé.
Brinco de recuerdo en recuerdo, a veces en primera, a veces en tercera persona, el tiempo parece no jugar algún papel entre recuerdo y recuerdo, y por la cantidad parecería que he tenido mucho tiempo para conseguirlos pero si volteo hacia atrás tu llegada es muy próxima a hoy, brinco al último recuerdo y todo parece real, tu olor, tu mirada, el sonido de tu risa y de pronto siento la necesidad de tomar tu mano, es ahí cuando el limbo se burla de mi y me despierta de un solo golpe al darme cuenta que tu mano no está para ser acariciada, es ahí cuando el sueño desaparece por toda la noche al quedarme pensando si todo ha sido un sueño o si es real.

Comentarios

Entradas populares