Aún que...
No puedo evitar encontrarte en todos lados, no sabes como es esto, escuchar una canción y pensar en ti, ver una película y acordarme de ti y recordarte en una frase, un color o en algun tenis que anda por la calle y que inevitablemente me hace recordarte, ya sea porque me recuerden el pequeño espacio en tu closet donde guardas tus zapatos o los tenis que jamas me gustaron y nunca te dije. Y todo me lleva a pensar si tu cabello estará despeinado, como sea llego siempre a la misma conclusión, me gusten o no tus zapatos, estés peinado o no, lo largo de tus uñas, sea como sea jamás dejas de darme ternura, aún cuando nunca me creíste y tenía que encargarme de hacerte sentir así llenándote de abrazos, palabras tontas y sustituyendo tu nombre por alguna palabra que sonara tierna.
En aquellos días hice de todo con tal de perder y que tú perdieras conmigo, pero no salieron bien las cosas, al menos no conmigo, porque el piso, las comidas, la ropa y el aire, todo, todo quedó como debía, sin embargo el recuerdo de lo no vivido, la espera de ti, cada latir detrás de cada palabra escrita por mi, el silencio que hago mientras hablas para poder escucharte y guardar cada palabra tuya, cada uno de los sentimientos por ti, cada fragmento de ti que no has visto, de este todo, todo, todo sigue intacto, sin que me salga bien el olvidarte o encontrarte, hoy cualquiera de las dos cosas sería una ganancia.
¿Sabes? creo que a pesar de todo, a pesar de que no estés, no vas a llegar, no sepa nada de ti y tampoco llames, no pronuncies mi nombre y tus ojos no estén puestos en mi, aunque al caminar no nos tomemos la mano y ya no pueda peinar tu cabello, a pesar de que no pueda olerte y besar tus labios, aunque no gane nada con esta espera, aún a pesar de eso, no puedo omitir el pensamiento de estar contigo acá, de estar contigo y sentir como late tu corazón, tomar tu mano y saberte extensión mía, esta ilusión me hace sentir tranquila, ilusoriamente tranquila y feliz, aunque no llegues, no estés, no pueda decirte lo que siento por ti y que respondas con una mirada.
Parecen días de mil horas, días extraños en los que al final todo esta bien a pesar incluso de no haber conseguido dejar de pensar en ti por un instante.
Comentarios
Publicar un comentario