Primero de mes

Había conseguido conocer un poco de ti cuando me di cuenta que ya eras completamente desconocido, mientras estaba a tu alrededor me volví suspiro con tal de no molestarte, supe que ya no retenía tu mirada. 

Me entregué a tu ausencia, pues lo único que me quedaba de ti era ese espacio donde no estabas, incluso cuando estabas frente a mi cortando la comida, lo único que se cortaba en ese momento era yo, en mil pedazos. 

Con la distancia el tiempo dejó de pesar, pesaba cuando estábamos cerca, cuando nos sentábamos a ver una película, mientras tú te sacabas los zapatos yo me sacaba todas las palabras cursis y los besos que antes tenía puestos todo el tiempo por ti. 

Acá estamos los dos tropezando, mientras me lleno la boca de café o de humo para no tenerla desocupada y que salgan las palabras que ya no nos decimos, que aunque salieran tu ya no las escuchas,  porque te dispersaste como el humo que sale de mi boca, que igual que él no se en que momento desapareciste, no sé en que momento te esfumaste, no lo quise sentir y fingí no hacerlo así como tú fingiste escucharme la noche anterior. 

Y salgo de mi habitación para bañarme, que desde hace varias noches no tengo que lavar tu olor de mi, pues ahora sólo me dedico a dormir sola, ya no sueño y mucho menos soñamos juntos, pues hasta en mis sueños callas y desapareces, mientras yo soñaba contigo la ultima vez que dormimos juntos aún cuando estabas al lado mío, solamente en sueños puedo sentirte, en mi recuerdo te reconozco, vuelves a mi, vuelvo a ser yo quien te hace dormir con caricias en el cabello, quien dibuja letras en tu espalda mientras estas acostado boca abajo, hoy despiertas con el cabello enmarañado y bostezos mientras en mis sueños despiertas con un beso y un te amo. 

Parece que llegó el momento que no esperaba, ese que traté de ahuyentar con besos y detalles cursis, esos detalles que se volvieron los buenos días de cada mañana, los dulces por la tarde y los besos por la noche, mientras llegaba la noche para encontrarnos caminando en algún lugar inventado caminos nuevos, semáforos que escucharon nuestras historias y las sabanas que siempre resbalaban y había que volver a acomodar. 

Nos pedimos muchas cosas, una noche me pediste que me quedara y me quedé, yo te pedí que fueras tú, sólo tú, ahora me parece que sigues siendo tú, pero yo dejé de ser quien quieres que te vea, quien quieres que te bese, quien enmaraña tu cabello, quien te dice te amo, yo ya no soy con quien sueñas, ni con quien quieres despertar, a quien quieres aguantar, ya no son mis cosas las que te hacen sonreír, ya no soy tan cursi para hacerte suspirar o quizá mis cursilerías ya no te llenan y por el contrario te están asfixiando y hay que escapar. 

Pero antes de empacar y exiliarme de ti quiero que sepas que cada segundo valió la pena y que aunque me odies y quieras olvidarme guardo en mis manos lo bueno que pasamos juntos y sé que no te hare falta, hay nuevas manos esperando por ti a las que querrás darles mejores momentos para guardar,  a mi me espera el recuerdo de lo que fuimos y el luto por todos aquellos futuros que no nacieron de nuestras bocas. 

Es hora de que vuelva a caminar, sin esa música que fue tu risa y que me rescató del terrible abismo de silencio y si nos vemos pronto espero que ya te hayas sacado el sabor de éste amargo vino que parece estoy siendo, que me mires sin un poco de coraje y que un suspiro me haga saber que estamos en paz. 

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