Siete cambios de dígito

Nos une tu pasado y el mío, el presente y la desgana de aceptarnos como somos, de querer ofrecerle algo a la vida por que nos parece, ofrecemos poco, porque resultamos tan poco y al final nuestras ausencias se abrazan al igual que nuestros miedos e inventamos que somos fuertes aunque no sea verdad y posiblemente nunca lo sea, menos de mi parte porque soy tan pequeña.
Hoy quiero pedirte una disculpa de la manera en que menos me pesa, escribiendote. Quiero pedirte una disculpa por la distancia, porque soy yo quien siempre la ocupa, por la ausencia porque soy yo la que siempre falta, por los olvidos fingidos, porque hay cosas que no puedo olvidar y tengo que fingir que sí para que no sigan lastimando, por que aún sabiendo que estas a mi lado y que no estoy sola siempre intento salir huyendo a la lejanía sin llevarte conmigo, por todas las veces que te ha golpeado mi indiferencia, te lo escribo porque esta es mi manera de pedirte perdón por lo que soy y por lo que no puedo ser.
Me disculpo y bajo la mirada, no me voy, tampoco cierro los ojos y no dejo de verte mientras doy pasos atrás porque estando en paz siempre vuelvo, te doy un abrazo y tomamos café juntos sin llegar a una conclusión del por qué somos como somos y nos va como nos va y de todas las veces que el año ha cambiado de dígito desde que nos conocimos. 
Te pido perdón y salgo de escena, me alejo sin zapatos para no hacer ruido y que no te des cuenta y no respiro para que no se me salga éste adiós. 
Te pido perdón por ser lo que soy, por hacer trampa y no poder ser lo que necesitas cuando lo necesitas, porque te hice dejar el cigarro y nunca lo dejé yo y te molesté tanto con el hecho de que estudiaras música mientras hacia un examen para entrar a una escuela de música y sostenía un fliscorno en la otra mano, porque me negaba a conocer a las nuevas personas en tu vida mientras yo llegaba corriendo con mis amigos para presentártelos y te quitaba el X-box para que hicieras tu tarea mientras yo dejaba de hacer la mía para jugar siete horas diarias y sobre todo te pido perdón por el miedo inmenso de despertar un día y que no estés mas, que alguien te haga ver que estoy acá estorbando en tu vida y que es mejor que no nos veamos mas, que esa persona a la que ames sienta celos de ésta amistad y te pida te alejes y lo hagas por amor, sabes bien que lo entendería pero sabes también que me partiría en dos. 
Te pido perdón y cierro la puerta, porque no quiero estorbarte a ti también, porque no quiero que dejes de hacer lo que te gusta por mi, porque no quiero perderte a ti también. 

Comentarios

Entradas populares