Primera gota de lluvia
Anoche quise regresar el tiempo para quedarme un poco mas a tu lado, aunque por mas que quiera la distancia no la puedo reducir, los kilómetros pesan, los metros y los centímetros que separan tus ojos de los míos y el milímetro que hay entre nuestros labios.
Así me encuentro tan lejos de ti como alguien que te espera del otro lado del mundo, desde el sur o desde el norte, quien te espera al otro lado de la ciudad, al otro lado de la calle tras la puerta que separa tu habitación del pasillo. Y mientras siento que te espero tan cerca en realidad estoy tan lejos.
Detuve el tiempo en el momento exacto cuando me miraste la última vez y me levanté de la cama con la esperanza de que estuvieras al pie de la cama mirándome de nuevo, quise detener el tiempo ahí para imaginar que tus ojos buscaban mis ojos y mis manos estiradas tratando de alcanzarte.
Quise detener el tiempo e imaginar que la sonrisa en tu rostro era para mi, para sentir mas cerca tu mirada y a ti mas cerca de mi.
Sonreí.
Quise que fuera cierto.
Cerré los ojos y la realidad me sacó de la ilusión, el tiempo volvió a correr, tu mirada se desvió hacia otra dirección y mi mano no encontró la tuya en la oscuridad y caí, al mismo tiempo que una lagrima caía sobre las sabanas como la primera gota de lluvia.
La noche avanzó y no pude volver a imaginar tu mano tomando la mía, mucho menos supe como imaginar un abrazo tuyo porque cada uno era tan diferente.
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